Juego de Tronos. ¿Tan lejos de la realidad?

Posted by on Sep 18, 2014 in Textos | 0 comments

Dejando de lado las cuestiones mágicas, que son tratadas de una manera muy sutil en la serie televisiva Juego de Tronos, y que en muchos casos dan lugar a malas interpretaciones sobre la obra en general, es claro que lo central de la historia que se cuenta es un “juego” de intrigas, traiciones, alianzas y des alianzas, ambiciones desmedidas que se contraponen y tantos otros asuntos que solo apuntan mostrar un único objetivo, la lucha por el poder.

Abstrayéndonos de ese mundo imaginario, creado por el escritor George R. R. Martin, nada se parece más a realidad actual, y hasta podría decirse local, aunque esto último excede el alcance de este análisis, que los acontecimientos que se desarrollan en torno a los personajes de la serie. Podríamos trasladarla al tiempo actual, realizando ciertos intercambios de objetos y/o medios, y la historia sería tan actual que podría llamarse Juego de Sillones o Bancas. Por ejemplo, en la serie vemos que uno de los métodos utilizados para cubrir comunicaciones a grandes distancias es el uso de cuervos; basta con cambiar los cuervos por un teléfono, por supuesto, los tiempos no serían los mismos, pero es una intercambio válido. Y sin embargo, a veces esa lentitud en las comunicaciones, en la ficción de la que hablamos, trae aparejada graves problemas a los protagonistas; pero más adelante se retomará este punto.

Cuando se aborda el protagonismo de las mujeres en la ficción tratada, vemos que hay dos posturas muy marcadas y opuestas. Más allá del personaje con que uno se identifique, mala o buena, términos en si subjetivos, se dejan ver claramente, por un lado mujeres muy fuertes tanto en su carácter como en su posición social, muy respetadas, y por el otro, tenemos a las golfas. Estas últimas, en la mayoría de los casos son maltratadas, denigradas, sometidas, mercantilizadas y hasta asesinadas; a pesar de que las nobles o pertenecientes a la raleza, en ocasiones, comparten este destino trágico, es mayor el número de veces que les sucede a las golfas.

Desde el punto de vista político, ¿qué se puede decir? Solo un frase hecha: El fin justifica los medios. Todos y cada uno de los personajes, malo o bueno, repito, apreciaciones subjetivas, en algún pasaje de la trama, realizan acciones que hacen que, si no se presta atención a toda la historia, al entorno, y no se lee entre líneas, se cuestione su moralidad. Sin embargo, hay algunos de estos personajes, en los cuales a veces nos cuesta demasiado encontrar un justificativo para sus acciones, algo de su pasado que siente las bases para su comportamiento, solo se puede pensar que están cegados por el poder.

La obra tiene personajes de todas la edades, desde niños y niñas pequeños hasta adultos mayores. Quien no conozca la historia podría pensar que los encargados de las intrigas políticas serían los personajes adultos mientras que los niños no tendrían otro papel más que el de un mero adorno. Sin embargo, algunos de los personajes adolescentes están muy ligados a esas intrigas y a la lucha por el poder, siendo en ocasiones más despiadados que sus pares adultos.

Si bien el tema de la pobreza no es tratado de una manera relevante, es marcada la diferenciación de clases, y en ciertos momentos de la serie se pone de manifiesto la idea de pobreza = delincuencia. Aunque se deja muy claro que esa reacción por parte de la población pobre es, en primer lugar, a causa de la fastuosidad con la que vive la clase pudiente y el despilfarro constante y, a causa de la crueldad con que son tratados por sus gobernantes.

Tanto la versión literaria como televisiva tratan muchos temas, que por una cuestión de falta de espacio y tiempo serán dejados fuera de este trabajo. Sin embargo por su importancia, haré una breve mención al tema de la discriminación. Se pone de manifiesto en reiteradas ocasiones. Basta con mencionar al personaje Tyrion Lannister que por su condición de enano, es discriminado no solo por la sociedad, si no incluso por su propia familia.

En conclusión a esta introducción: nada más parecido a la realidad.

George R. R. Martin no es un escritor brillante. No, no lo es. Es un escritor brillantísimo, que ha logrado transportar un fiel reflejo de la sociedad, centrándose particularmente en las esferas del poder, a un mundo imaginario, lleno de distracciones y artilugios para enmascarar lo que se está contando. Esta ornamentación artística para comunicar algo tan complejo como son la política y la lucha por el poder es lo que hacen que Juego de Tronos sea algo más que una saga de novelas exitosas. Una vez que se corre el velo, se descubre la historia que subyace en el fondo de la obra. No podemos saber con exactitud cuál fue la intención del autor al querer contarnos esto, ni sus inclinaciones políticas o religiosas, pero lo cierto es que luego de observar solo un par de capítulos de la serie, o de leer solo uno de los libros, es inevitable darse cuenta que nos está contando nuestra propia historia, actual, cruda, descarnada, real.

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